18/09/2017

La Ciudad de Totana conmemora el 450 aniversario de la consagración del templo parroquial de Santiago El Mayor

El pasado domingo 3 de septiembre la prensa regional publicaba un artículo del Cronista Oficial de Totana, Juan Cánovas Mulero que reproducimos en nuestra página web a fin de contribuir a la difusión de esta aportación relacionada con un principal acontecimiento histórico de nuestra ciudad

Con el traslado del Santísimo Sacramento el 24 de julio de 1567, Totana celebraba la consagración y dedicación del nuevo templo parroquial al apóstol Santiago, cuyas obras se habían iniciado en 1549, siguiendo la traza del maestro Quijano. Guardando armonía en su estructura, respetando una línea de solidez y acogida, la construcción se completará durante los siguientes siglos. 

Totana, con especial sensibilidad, ha sabido generar en torno al edificio sagrado una fecunda riqueza, acreditada por la existencia de elementos artísticos de impresionante aprecio y por testimonios de abnegación, fraternidad y esperanza. En el manantial de vida que emana de sus muros encuentran sosiego, fortaleza y certidumbre las inquietudes de sus vecinos, a la vez que la solidaridad se hace compromiso en la caridad que nace a su impulso. Y es que la palabra del Evangelio no solo es bálsamo sino también apertura del corazón hacia las necesidades de los demás.

Estos 450 años han supuesto la consecución de logros que ahora agradecemos y disfrutamos pero que hemos de seguir proclamando, desde la alegría y el gozo de la fe. Así, la propia estructura del templo de planta basilical ofrece los brazos extendidos de Cristo que abrazan las aspiraciones del ser humano. 

La esbeltez de sus pilares cruciformes, desde la elegancia de su desnudez, brindan la humildad del Dios de la entrega. La grandeza del artesonado mudéjar, el de mayor superficie de España, con su simbólica expresión de amparo, recuerda que la Iglesia, en la segura nave del Evangelio, conduce al encuentro con el Padre. 

El retablo barroco, forjado en 1672 por la gubia de Antonio Caro, con el vigor e ímpetu de la columna salomónica, muestra la generosa bondad del Dios de la misericordia que arraiga en el corazón de la persona, para que, al igual que de los pámpanos que recorren el fuste de sus pedestales, brote el fruto del amor. Se completa el conjunto con esculturas de Salzillo, Sánchez Araciel, Lozano Roca o José Hernández, obras de elocuente vivacidad que convocan al compromiso y la concordia.

Para celebrar este acontecimiento se han realizado actividades de diferente naturaleza. Conferencias impartidas desde el arraigo de la fe por don Fernando Colomer y don Francisco José Alegría; un encuentro de oración con la música, la voz y las emociones dirigido por la cantautora Carmela Martínez; un homenaje pictórico por parte del grupo local Contraste; diferentes conciertos de música de la Reforma y del Barroco a cargo de los intérpretes del Festival Internacional de Música Antigua de Sierra Espuña; como también la celebración de la Eucaristía, presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Lorca Planes. 

Para profundizar en la realidad de esta trayectoria de fecundidad se presentará una publicación sobre el itinerario histórico y de fe del templo. Alentando este caminar, su párroco, don José Ruiz García, al que deseamos los mejores logros en el nuevo reto pastoral que asume.

Juan Cánovas Mulero. Cronista Oficial de la Ciudad de Totana