Totana vivió este domingo 1 de marzo una velada cultural de extraordinaria relevancia con el estreno de “La Pasión según San Juan”, obra del compositor totanero Juan Miguel Murani, en una Iglesia de Santiago el Mayor completamente abarrotada. El concierto culminó con una larga y calurosa ovación del público puesto en pie, que respaldó con entusiasmo esta nueva creación sinfónico-coral.
El evento, incluido en la programación cultural gratuita del Ayuntamiento de Totana, reunió a la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, los coros Vox Musicalis y Diatessaron, y a los solistas Alexandra Zamfiro, Elia Farreras, Alfonso Guarinos y José Manuel Delicado, bajo la dirección del maestro Tomeu Quetgles-Roca.
Una obra que dialoga con la gran tradición de las Pasiones
Desde la organización se destacó antes del inicio del concierto que el público tenía el privilegio de asistir a un acontecimiento artístico de especial relevancia. No se trataba únicamente —subrayaron— de una nueva partitura sinfónico-coral, sino de una creación que dialoga con la gran tradición de las Pasiones heredera de Johann Sebastian Bach, al tiempo que habla con un lenguaje plenamente contemporáneo y cercano.
Se explicó que Murani ofrece una lectura intensa, dramática y profundamente humana del relato evangélico, utilizando el castellano como vehículo expresivo y dotando a la obra de una fuerza narrativa y simbólica que interpela directamente a la sensibilidad actual.
Desde el coro inicial, “Llora, pueblo de Israel”, la música introduce al oyente en una tensión contenida que atraviesa toda la partitura, marcada por la dualidad entre la serenidad majestuosa de Cristo y la agitación de la humanidad. La narración, confiada a la figura del evangelista, articula el discurso con objetividad, mientras que en los momentos culminantes —la crucifixión, el calvario y la muerte— la música abandona esa distancia para sumergirse en una subjetividad intensa, cargada de silencios elocuentes y contrastes expresivos.
La obra, estructurada en seis escenas enlazadas, culmina en un acorde luminoso que simboliza la trascendencia y la esperanza.
Asimismo, se puso en valor el papel protagonista del coro, que en esta partitura encarna al pueblo y actúa con plena conciencia dramática del relato, asumiendo una exigencia técnica y expresiva de gran envergadura.
Reconocimiento institucional y agradecimientos
Durante su intervención, la concejal de Cultura, Maribel Rubio, expresó su sincera gratitud a todas las personas que habían hecho posible la velada y, de manera especial, al compositor Juan Miguel Murani, destacando su talento y sensibilidad compositiva, que invitan a adentrarse en una música de gran profundidad espiritual y fuerza expresiva. Señaló que era un verdadero honor presentar esta obra en un marco tan especial como la Iglesia de Santiago el Mayor, un templo estrechamente vinculado también al propio compositor.
Rubio dedicó palabras de reconocimiento a la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, a la que definió como un verdadero pilar de la interpretación y una referencia cultural indiscutible por su excelencia artística, su sensibilidad y su compromiso con cada proyecto que afronta. Subrayó que su sonido, cohesión y capacidad para transmitir emoción sostendrían y darían vida a cada compás de la obra.
La edil agradeció igualmente la magnífica labor de los coros Vox Musicalis y Diatessaron, cuya entrega, armonía y pasión por la música coral enriquecen de manera extraordinaria la interpretación y dan vida al relato musical. También tuvo palabras para los solistas Alexandra Zamfiro y Elia Farreras, así como para Alfonso Guarinos y José Manuel Delicado, que aportarían la dimensión solista necesaria para transmitir toda la intensidad y el significado de la obra.
Por último, destacó la figura del director, Tomeu Quetgles-Roca, bien conocido en Totana, encargado de cohesionar el conjunto artístico y guiar con su batuta esta compleja arquitectura sonora. Cerró su intervención invitando al público a abrir el corazón y dejarse llevar por la música para compartir una experiencia profunda y memorable.
En el turno de agradecimientos institucionales también se reconoció expresamente al Ayuntamiento de Totana, a la Concejalía de Cultura, a la parroquia de Santiago el Mayor y a todas las personas que trabajan en ella y para ella, así como a las organizaciones colaboradoras, patrocinadores y equipos técnicos que hicieron posible el concierto.
Murani: dificultad técnica, tradición y emoción compartida
Visiblemente emocionado por la masiva asistencia, Juan Miguel Murani tomó la palabra para agradecer la presencia del público, reconociendo que el calor de los asistentes sería necesario al tratarse de una obra nueva, aunque parte de su música hubiera sido compuesta tiempo atrás. Explicó que el contexto sinfónico actual incorpora nuevos números y que existen pasajes de especial dificultad tanto para el coro como para los solistas.
El compositor señaló que la obra sigue la tradición de las Pasiones barrocas, evocando especialmente a Bach, y mencionó también la influencia de Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz de Haydn como una de las grandes referencias del género.
Murani describió la partitura como un recorrido que comienza con un fuerte carácter dramático y que va incrementando su intensidad conforme se aproxima el momento de la crucifixión, con mayor intervención coral y la creación de episodios de elevada tensión y dramatismo.
En su intervención quiso agradecer de manera especial el apoyo constante de la orquesta, mencionando expresamente a miembros del equipo organizativo como Ángel y Pilar, así como el esfuerzo de los cantantes y de los dos coros, a los que calificó como una auténtica joya. Recordó además que la noche anterior, en Caravaca, habían interpretado uno de los coros más difíciles de la obra con un resultado “antológico”, subrayando que más no se les podía pedir.
Finalmente, mostró su confianza en que el concierto sería verdaderamente precioso y reiteró su agradecimiento al pueblo de Totana por el respaldo constante a su trayectoria creativa.
Una ovación que selló una noche histórica
Tras la interpretación completa de la obra, el silencio contenido dio paso a una ovación cerrada, prolongada y cargada de emoción. El público, puesto en pie, reconoció el esfuerzo de los más de cien artistas implicados y el logro artístico que supone incorporar al repertorio contemporáneo una nueva Pasión en castellano de gran formato.
La Iglesia de Santiago el Mayor, convertida en un imponente escenario sinfónico-coral, fue testigo de una velada que reafirma la capacidad de Totana para acoger acontecimientos culturales de primer nivel y consolida el compromiso del municipio con la promoción de propuestas artísticas de máxima calidad.
El estreno de “La Pasión según San Juan” no solo fue un éxito de asistencia y de ejecución musical, sino también una manifestación colectiva de apoyo a la creación contemporánea y al talento local, en una noche que quedará inscrita en la memoria cultural de Totana.