El Partido Popular de Totana ha ofrecido una rueda de prensa para destacar la aprobación de dos mociones importantes en el pleno municipal de marzo de 2025.
La primera, presentada por Patricia Corbalán, aborda la actualización de la ordenanza de ganadería y núcleos zoológicos, un texto que data de 1993 y que se ha adaptado a las necesidades actuales del municipio. Con esta nueva normativa, se prohíbe la instalación de nuevas explotaciones ganaderas en el casco urbano de Totana (con una zona de afección de 1 km), en el núcleo rural del Paretón (500 m) y en otros núcleos rurales (250 m), dando a las existentes un plazo de dos años para legalizarse y, en algunos casos, hasta 15 años para amortizar inversiones.
Esta ordenanza, aprobada con el apoyo de Vox y el concejal no adscrito, responde a las demandas de los ganaderos locales, quienes enfrentaban retrasos en licencias debido a cambios legislativos. Sin embargo, no incluye distancias específicas a viviendas diseminadas en suelo rústico, una decisión que el PP justifica para evitar conflictos entre vecinos y priorizar el uso principal del suelo (agrícola y ganadero) sobre el residencial. Grupos como Ganar Totana y el PSOE se opusieron, exigiendo distancias a viviendas y plazos más estrictos, respectivamente, lo que el PP critica como posturas electoralistas que ignoran las necesidades del sector.
La segunda moción, explicada por Francisco José Díaz, trata sobre el cambio en el modelo de gestión del Servicio Municipal de Agua, que pasará de ser gestionado por el Ayuntamiento a una empresa privada. Desde su remunicipalización en 2012, el servicio ha empeorado, con un rendimiento del 54% (frente al 80-85% habitual), tuberías obsoletas de amianto y falta de personal e inversión. Una auditoría encargada en 2023 confirmó que el servicio está al borde del colapso, recomendando su privatización para evitar problemas graves de abastecimiento en los próximos años.
La propuesta, aprobada con el apoyo de Vox y el concejal no adscrito, inicia la elaboración de un estudio de viabilidad y un pliego de condiciones, un proceso en el que el PP promete incluir a todos los grupos municipales, pese a las reticencias de Izquierda Unida y el PSOE. Díaz Espinosa desmintió rumores sobre una subida inmediata en el recibo del agua, aclarando que cualquier ajuste será progresivo y se aplicará tras la adjudicación del contrato, en respuesta a incrementos previos de la Mancomunidad de Canales del Taibilla desde 2014.
Finalmente, el PP destacó la recuperación de casi un millón de euros de una deuda de dos millones en recibos impagados. Este esfuerzo busca equidad entre los vecinos, aunque generó tensiones con Ganar Totana IU, que exige disculpas por acusaciones de clientelismo.
El PP se muestra satisfecho con ambos avances, considerándolos pasos clave para resolver problemas estructurales de Totana y fortalecer sectores como la ganadería y el suministro de agua.