La Hermandad de San Juan Evangelista de Totana vivió anoche un momento histórico con la inauguración de la ampliación de su sede, un proyecto largamente anhelado que responde al crecimiento y las necesidades de su banda de música, un pilar fundamental de esta hermandad. El acto, cargado de emoción y solemnidad, reunió a hermanos, músicos y vecinos en una velada que combinó música, fe y agradecimiento, marcando un hito en los 36 años de trayectoria de esta hermandad bajo su actual dirección.
La jornada comenzó con las notas vibrantes de la banda de música de la hermandad, dirigida por Ginés Miguel Cánovas Méndez, que deleitó a los asistentes con la interpretación de dos marchas emblemáticas: Esperanza que guía a Triana y Al cielo, la reina de Triana. Este preludio musical dio paso al discurso del presidente de la hermandad, Antonio Martínez Cánovas quien expresó su gratitud a todos los presentes por acompañarles en un día “escrito con mayúsculas” en la historia de la hermandad , destacando el esfuerzo colectivo que ha hecho posible este logro.
El presidente rememoró los orígenes humildes de la hermandad hace más de tres décadas, cuando sus bienes se reducían a lo esencial para procesionar: un pendón, una carroza y la imagen titular de San Juan Evangelista. Desde entonces, la cofradía ha experimentado un crecimiento notable, con la adquisición de dos tronos a hombros, un estandarte, dos faroles y la construcción de su sede en 1998. Sin embargo, afirmó que lo que en su momento parecía suficiente distaba de serlo: “Creíamos que era todo lo que nos podía hacer falta, pero nada más lejos de la realidad”.
Un punto de inflexión llegó en 2017 con la regeneración de la banda de música, un proyecto impulsado por Ginés Miguel Cánovas que incluyó la creación de una escuela de formación para nuevos músicos. El éxito de esta iniciativa fue tal que el número de integrantes creció exponencialmente, lo que llevó a la hermandad a plantearse la necesidad de ampliar su sede. “El incremento de músicos en la banda nos ha abocado a lo que hoy nos reúne aquí: la ampliación de nuestra sede para dar respuesta a las necesidades de sus componentes”, explicó el presidente, dirigiéndose directamente a los músicos: “Esta es vuestra casa. Se ha hecho con mucho esfuerzo, tratadla como nosotros os tratamos a vosotros”.
El proyecto, subrayó, no habría sido posible sin la colaboración de los hermanos, quienes han aportado “su grano de arena” con apoyo económico, trabajo físico y una fe inquebrantable en la hermandad. El presidente también agradeció a los directivos, la dirección técnica, la empresa constructora y los distintos oficios involucrados. “Todos habéis sido necesarios para llevar este proyecto a buen término”, afirmó, confiando en que la ampliación permita a la hermandad “seguir creciendo juntos” sin decepcionar a quienes han creído en ella.
Tras el discurso, Gonzalo Portillo, vicario parroquial de la Parroquia de Santiago el Mayor de Totana, tomó la palabra para proceder a la bendición de la nueva construcción. Con un tono profundamente espiritual, invocó la protección divina sobre la obra y sus constructores: “Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles. Somos cooperadores de Dios cuando con nuestro trabajo atendemos y servimos a los hermanos”. En su oración, pidió que la ampliación llegue “felizmente al término deseado” y que San Juan Evangelista, titular de la hermandad, interceda por la cofradía, el pueblo de Totana y su Semana Santa.
Gonzalo destacó la relevancia de San Juan Evangelista en la fe cristiana, recordando su presencia al pie de la cruz junto a María y su testimonio en el Evangelio: “En su enigmático prólogo dice una frase fundamental para todos nosotros: ‘Y el verbo de Dios se hizo hombre’. Gracias a eso estamos aquí”.
El acto culminó con la entrada de los asistentes a la nueva sede, seguida de un vino español que sirvió como broche festivo a la inauguración, al tiempo que la banda de música volvió a escena para cerrar con las piezas Siempre la Esperanza y Jerusalén, dejando un eco de celebración y unidad entre los presentes.
Esta ampliación no solo representa un avance logístico para la Hermandad de San Juan Evangelista, sino también un símbolo de su vitalidad y compromiso con la tradición cofrade de Totana. Con este paso, la hermandad se prepara para seguir siendo un referente en la Semana Santa totanera, apoyada en el talento de su banda y la devoción de sus miembros. Sin duda, el 3 de abril de 2025 quedará grabado como un día de orgullo y esperanza en la memoria de esta hermandad.